El poder de una buena retaguardia

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Más de uno se ha preguntado alguna vez, qué poder tiene una buena retaguardia si se quiere
obtener algo. Ya sea ligar, coquetear, seducir o simplemente exhibirse. Y esta “culomanía” la vemos en los hombre_trasero6diversos medios de comunicación, pero sobre todo en nuestro día a día. Por ende quien posea una buena retaguardia sea hereditario o trabajado en el gimnasio, tiende a generar miradas, deseos y adeptos. Aunque también se puede pasar bastante mal, ya que algunas personas pueden ser evaluadas no por su valía personal, sino en lo que proyecte bajo los pantalones.

Pero en verdad, ¿Nos gustan los traseros en general, o simplemente lo que nos gusta es la imagen de quien lo exhibe?, ya saben el de un tipo alto, atractivo, rubio o moreno, sensual, esbelto, que vemos en revistas o catálogos… O aquél buen trasero que posee nuestro vecino, nuestro mejor amigo o alguien cercano. En todo caso, todos saben que el tenerlo es un ingrediente básico en el juego de la seducción. Eso sí, de nada sirve tener una buena retaguardia, si no hay armonía corporal y/o facial, aunque para algunos eso deja de ser importante.hombre_trasero1

En los chicos pasivos suelen ser los mas preocupados por este detalle. Saben que como anoreceptores, lo que prevalece en primera vista es su trasero. Mantenerlo bien le es importante, para que después de haber conseguido ligar, quien asume el rol activo o ejecutor pueda dar paso a la estimulación anal en cualquiera de sus formas o a la penetración. Por eso a la mayoría de pasivos, el ver traseros de hombres poco o nada les dice. Les gusta el cuerpo del hombre claro está, pero lo que realmente les distrae y desvía su atención, es un buen pene. Mejor aún si va unido a un cuerpo esbelto con un rostro varonil y hombre_trasero3atractivo. Si no se visora o se palpa un buen pene cubierto o descubierto su atención sigue en otra cosa.

También muchos hombres se definen como bisexuales activos a raíz de la atracción desmesurada que sienten hacia los culos masculinos y su afanoso deseo de penetrarlos. Solo eso, no les interesa las caricias, besos y demás prólogos sexuales, como los tendría con una mujer. Como también existen personas que se excitan, y consiguen a tener un orgasmo con el simple roce de su pene con las nalgas de cualquier persona. A esto se le llama “pigofilia”.

En cuánto a las formas, no se podría decir especificar con exactitud, ya que dependiendo de la edad, el subir o bajar de peso o la forma de sentarse; el trasero se puede mejorar o hombre_trasero4estropear del todo. Aun así todos tienen su propia forma asimétrica, volumen particular y característica (lampiños o velludos).

Lo curioso de todo esto es que el trasero se podría decir que es la vitrina del escaparate, ya que no es una zona erógena al tratarse de un músculo. Se tiene que entrar al “escaparate” para disfrutar de su decorado principal, el ano.

Y a ustedes, Como les gustan, ¿grandes, pequeños, duritos?

 

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