Las 7 mejores técnicas de masturbación para alcanzar el orgasmo (agarren datos chicas)

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Estas técnicas no son infalibles, ni funcionan para el 100% de las mujeres. Cada persona se excita y obtiene placer de forma diferente, así que no te agobies si al intentar una u otra fórmula no consigues los resultados que esperabas. La mejor manera de conseguir un orgasmo es conociéndote y dedicando tiempo a averiguar por ti misma qué te gusta, cómo te gusta y dónde te gusta. Dedícate todo el tiempo del mundo, porque una vez que te conozcas, serás tu mejor amante. Te contamos siete formas de masturbarte para que alcances el orgasmo y aprendas a conocerte.

Los preliminares también son importantes cuando te masturbes
No pienses que es llegar, tocarte y tener un orgasmo monumental. Al igual que con una relación sexual compartida, es importante dar importancia a los detalles. La fase de “calentamiento” es vital. Mímate. Ponte velas y música para meterte en ambiente, comienza acariciándote lentamente y no tengas prisa. Marca tu propio ritmo. Da rienda suelta a tu imaginación, fantasea y el resto llegará solo si simplemente te dejas llevar y aprendes a escuchar tu cuerpo. Él sabe lo que quieres. Escucha lo que tiene que decirte y prepárate para disfrutar.
1. Las manos, tus mejores aliadas
Una vez que comiences a excitarte, empieza por algo suave. Puedes tocar tus pechos, pellizcar levemente tus pezones o acariciar la parte interna de tus muslos. Cuando comiences a excitarte, acaricia tus labios vaginales mayores con movimientos arriba y abajo con tu dedo índice y corazón y sigue con movimientos circulares y aumentando la presión.
El siguiente paso sería comenzar a acariciar los labios menores. Puedes comenzar con pequeños movimientos circulares hasta rodear la entrada a la vagina. Si no tienes suficiente lubricación, usa un lubricante a base de agua para facilitar el roce. Hay mujeres que solo con estos sencillos movimientos de sus manos, consiguen alcanzar una excitación muy alta e incluso, el orgasmo.

El objetivo final debe ser disfrutar y es un momento fantástico para utilizar tu cerebro e imaginar situaciones excitantes que solo conoceréis tú y tus manos. Un affair en el trabajo, un encuentro casual en la biblioteca de la universidad, una experiencia única con alguien del mismo sexo o un baile sexy con uno de tus crushes. No existen límites. Descubrirás mientras te tocas que hay situaciones que al imaginarlas te excitan más que otras. Aprovéchalas.

2. Estimula el clítoris con tus dedos
Este “botón de la felicidad” solo tiene una funcionalidad: el placer. El clítoris no sirve para nada más, solo para hacerte disfrutar, así que trátale con cariño. No seas brusca, no tengas prisa y observa como poco a poco, va aumentando de tamaño con tus roces. Lo mejor es que previamente “calientes” el ambiente como hemos hablado anteriormente. Cuando estés excitada, pasa al siguiente nivel y con movimientos circulares comienza a rodear el clítoris.
Puedes utilizar solo el dedo corazón o incluso dos dedos, y combinar los movimientos circulares con movimientos a los lados que aumenten la velocidad y la presión. Marca tu propio ritmo hasta alcanzar el orgasmo.

3. Encuentra tu punto G
Te adelanto algo: no es una misión imposible. No te agobies si las primeras veces no sabes ni lo que estás haciendo. La prolongación del clítoris en el interior de tu vagina existe y se llama punto G. No es una leyenda urbana ni algo como el Santo Grial, imposible de encontrar. Es real y se encuentra a unos 3-5 centímetros de la entrada vaginal.
La mejor manera de llegar a esta zona erógena es introduciendo dos dedos en la vagina y haciendo un movimiento de flexión de los dedos. Como si dijeras “ven aquí” con tu mano. No es un botón, sino más bien una zona que al tacto, notarás más rugosa. Si es tu primera vez y aún no tienes del todo claro dónde encontrarla, lo mejor es que lo intentes tumbada boca arriba, abriendo las piernas y lo más relajada posible.

4. Utiliza un vibrador
Si lo de las manos no es para ti y necesitas algo más de potencia para alcanzar el orgasmo a través del clítoris, lo mejor es que te hagas con un vibrador. Los hay con diferentes velocidades, programas de vibración y formas. Con lenguas, con doble motor, combinados con estimuladores del punto G, con mando a distancia, sumergibles.

Puedes utilizarlos sobre el clítoris mientras estás tumbada en la cama, por ejemplo, o sentarte sobre él y mover tus caderas como más te guste. Puedes jugar con diferentes ritmos hasta encontrar el que más te guste o combinar el vibrador con movimientos de tus manos.

5. Los puntos A, U y K, los grandes olvidados

¿Pensabas que solo existía el punto G y el clítoris? Pues estabas equivocada. Hay tres zonas más en los genitales femeninos que puedes investigar para descubrir nuevas formas de placer.

El punto A está a 7 centímetros de la entrada vaginal, en la pared de tu vagina más cercana al ombligo, es decir si estás tumbada boca arriba, en la parte alta y hacia arriba. Hay sex toys como el Lyo de Platanomelón que consiguen estimularlo si con tus dedos te ves incapaz.
El punto U se encuentra entre la uretra y el clítoris. Tiene muchas terminaciones nerviosas, así que trátalo con mimo y para evitar molestias, usa lubricante. Para estimularlo solo necesitas que tu dedo índice y corazón hagan pequeñas presiones sobre él que vayan aumentando la intensidad de presión. Como si tocaras un timbre, pero con mucho cuidado.
El punto K también está a 7 centímetros de la entrada vaginal, pero esta vez, tus dedos no miran hacia arriba como en el punto A, sino hacia abajo. Se puede estimular si estás lo suficientemente excitada, ya que solo se deja ver cuando la vagina se dilata por la excitación.
6. Si uno es bueno, dos es mejor
Piénsalo. Si uno te da placer, usar dos a la vez puede ser maravilloso. Puedes hacer diferentes combinaciones como un vibrador que estimule el clítoris mientras usas uno sin vibración que estimule tu vagina. También puedes combinar dos estimuladores sin vibración que estimulen tu ano y tu vagina a la vez en una doble penetración, o uno que estimule dos puntos erógenos al mismo, los llamados en las tiendas eróticas conejitos que tienen doble motor como el vibrador de Lelo, uno que estimula el clítoris y otro en la parte que introduces en la vagina que estimula en punto G o el A.
7. Prueba con la estimulación anal
Es posible que llegados a este punto estés dispuesta a todo. Si es así, te contaremos otra manera de masturbarte que puede darte mucho más placer del que imaginas. El sexo anal es un tema que continúa siendo tabú, pero que puede darte mucho placer. Puedes comenzar con algo más light y combinarlo con estimulación de otras zonas erógenas, como el clítoris, por ejemplo. Para ello es ideal el uso de plugs anales, como este que venden en Amazon. Utilízalo con un lubricante al agua y con el tamaño con el que te sientas lo más cómoda posible.

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