Esta es la diferencia entre sexo seguro y sexo protegido

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Saber la diferencia entre “sexo seguro” y “sexo protegido” es de vital importancia para evitar contraer infecciones de transmisión sexual.

Es posible que hayas escuchado estos dos términos: sexo seguro y sexo protegido. Aunque puedan sonar muy parecidos, son prácticas muy diferentes. Las dos están orientadas a prevenir la transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) y, también en el caso de parejas heterosexuales, evitar embarazos no deseados.

El sexo es una actividad que no está exenta de riesgos si no se practica de una manera adecuada. Lesiones, desgarres y la transmisión de ITS son las más frecuentes. Por eso te aclaramos las diferencias entre el sexo seguro y el sexo protegido, para que puedas protegerte y disfrutar plenamente de tu sexualidad.

Sexo seguro

Son todas las prácticas sexuales en las que no se intercambian fluidos corporales (como semen, flujo vaginal y sangre) y no hay contacto entre los genitales. Recuerda que estos son los principales medios por lo que se transmiten las ITS, como el VIH, la sífilis, el VPH y muchas otras.
El sexo seguro no es sinónimo de ausencia de placer. Durante el erotismo puedes explorar el cuerpo de tu pareja, encontrar puntos o actividades que le encanten, e incluso hacer que llegue al orgasmo. Esta actividad ayudará a reforzar su comunicación y confianza.

Si van a utilizar juguetes sexuales es importante mencionar que estos deben estar protegidos con condones y no deben ser compartidos. Además, es necesaria su limpieza después de usarlos. El erotismo también puede ir acompañado de masajes, besos y caricias, fantasías sexuales y muchas más. El objetivo es echar a volar su imaginación para pasar un buen rato.

Sexo protegido

El sexo protegido consiste en la penetración haciendo uso de barreras mecánicas como los condones. Estos impedirán el intercambio de fluidos y el contacto directo entre los genitales, por lo que disminuye la probabilidad de adquirir alguna ITS.
Existen dos tipos de condones: los externos e internos. Como su nombre lo indica, los externos se colocan sobre el pene antes de la penetración (anal o vaginal) o del sexo oral. Están elaborados de látex, por lo que debes usar lubricante a base de agua para evitar que se rompan. Por su parte, los condones internos se colocan al interior de la vagina o del ano. No obstante, no garantizan el mismo nivel de seguridad que los condones externos para evitar la transmisión de ITS (del 75% al 82%).

También existen los cuadros de látex, que se usan como barrera durante el sexo oral, ya sea boca-vulva o boca-ano. Recuerda que algunas ITS, como el herpes, pueden transmitirse por la boca, por lo que este instrumento es de gran ayuda.

Ahora sí, ¡disfruta de un buen sexo!

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